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viernes, marzo 03, 2023

Poemas. Trabajos audiovisuales de alumnos de tercer curso de la ESO


Soneto XXIII de Garcilaso de la Vega








Trabajo realizado con música creada por el alumno.
 

Poema de Jacques Prévert, Déjeuner du matin.











Hope, poema de Emily Dickinson.



Y, como broche final, Monde maudit, un poema propio de un alumno, Jorge, quien nos cuenta: La música que suena de fondo durante la recitación del poema ha sido compuesta por mí explícita y únicamente para este trabajo, y está basada en el Vals en la menor, B. 150 de Frédéric Chopin.






miércoles, junio 26, 2019

Músicos y Napoleón (III)


En 1813, siete años después de haber publicado la Sinfonía Heroica -previo borrado de la dedicatoria a Napoleón-, Beethoven compuso una obra orquestal, La victoria de Wellington, en homenaje al duque que venciera a Napoleón en Waterloo.
Esta pieza se conoce también como La batalla de Vitoria, enfrentamiento que significó la retirada de España de las huestes napoleónicas.




Curioso: los batallas de estos hombres no solo se dirimieron en los campos de lucha... Podemos decir que lucharon también en campos amorosos: Wellington tuvo una noviecita que había noviado con Napoleón previamente.

La obra comienza con la cita de la melodía de Rule Britannia, y luego podemos reconocer la que sería una canción dedicada a la amistad: For he's a jolly good fellow  (aproximadamente en el minuto 2) o probablemente Mambrú se fue a la guerra, (¿qué opinas?, ¿cuál crees que es?) y el himno inglés God save the Queen (minuto 9'47).
También escucharás cañonazos en los compases iniciales, como en la Obertura 1812 de Tchaikovsky.

Escuchémosla:


En 1830 Héctor Berlioz escribirá, basado en el poema de Pierre-Jean de Béranger, lo que denominó la Cantata del 5 de mayo (refiriéndose a la fecha de fallecimiento de Bonaparte, en 1821).






Le Cinq mai : chant sur la mort de l'empereur Napoléon
             
Des Espagnols m'ont pris sur leur navire, 
Aux bords lointains où tristement j'errais.
Humble débris d'un héroïque empire,
J'avais dans l'Inde exilé mes regrets. 
Mais loin du Cap, après cinq ans d'absence,
Sous le soleil, je vogue plus joyeux. 

Pauvre soldat, je reverrai la France; 
La main d'un fils me fermera les yeux.

Dieu! le pilote a crié: Sainte-Hélène!
Et voilà donc où languit le héros! 
Bons Espagnols, là finit votre haine; 
Nous maudissons ses fers et ses bourreaux,
Je ne puis rien, rien pour sa délivrance;
Le temps n'est plus des trépas glorieux. 

Pauvre soldat, je reverrai la France; 
La main d'un fils me fermera les yeux.  

Il fatiguait la Victoire à le suivre; 
Elle était lasse; il ne l'attendit pas; 
Trahi deux fois, ce grand homme a su vivre;
Mais quels serpents environnent ses pas!
De tout laurier un poison est l'essence; 
La mort couronne un front victorieux. 

Pauvre soldat, je reverrai la France; 
La main d'un fils me fermera les yeux. 

Dès qu'on signale une nef vagabonde,
"Serait-ce lui?" disent les potentats,
"Vient-il encore redemander le monde?
Armons soudain deux millions de soldats."
Et lui, peut-être accablé de souffrance,
A la patrie adresse ses adieux.
Mais que vois-je au rivage?
Un drapeau noir!
Quoi! lui mourir! ô gloire, quel veuvage!
Autour de moi pleurent ses ennemis,
Loin de ce roc nous fuyons en silence;
L'astre du jour abandonne les cieux.
Los españoles me han prendido en su navío
En las orillas lejanas donde tristemente deambulaba.
Humildes desechos de un heroico imperio,
Había en la India desterrado mi pesar.
Mas lejos del cabo, después de cinco años de ausencia,
Bajo el sol, navego más feliz.

Pobre soldado, volveré a ver Francia;
La mano de un hijo cerrará mis ojos.

"¡Dios!", gritó el piloto  "¡Santa Elena!" 
¡Y he aquí pues donde languidece el héroe! 
Buenos españoles, allí termina vuestro odio;
Maldecimos sus armas y sus verdugos,
No puedo hacer nada por liberarlo;
El tiempo ya no es muerte gloriosa.

Pobre soldado, volveré a ver Francia; 
La mano de un hijo cerrará mis ojos.
 
Conminaba a la victoria a seguirlo;

Ella estaba cansada; no lo esperó;
Traicionado dos veces, este gran hombre supo vivir.
¡Mas aquellas serpientes rodean sus pasos! 
Un veneno es la esencia de todo laurel; 
La muerte corona una frente victoriosa.

Pobre soldado, volveré a ver Francia;
La mano de un hijo cerrará mis ojos.

En cuanto se avista una nave vagabunda,
"¿Será él?" dicen los potentados,
"¿Viene otra vez a reclamar el mundo?
Armemos de inmediato a dos millones de soldados."
Y él, quizá, abrumado por los sufrimientos, 
A la patria dirige sus adioses. 
Mas ¿qué veo en la costa? 
¡Una bandera negra!
¡Qué! ¡Murió él! ¡Oh gloria, qué viudez! 
A mi alrededor lloran sus enemigos,
Lejos de esa roca huimos en silencio; 
El astro del día abandona los cielos.


 





lunes, noviembre 12, 2018

Músicos y Napoleón Bonaparte

En cuarto curso estamos relacionando personajes de la historia, de la literatura, de la mitología, con obras musicales.
En primer lugar y por darle un gusto a la profesora, que ha declamado reiteradas veces su admiración por él, nos hemos adentrado en la figura de Napoleón Bonaparte.

Siendo muchos los músicos que se ocuparon del genial francés, vamos a empezar por Richard Wagner y Robert Schumann, ambos románticos, alemanes y coetáneos.

Robert Schumann escribió un lied basándose en un hermoso poema de Heinrich Heine.
El escritor, que admiraba y decía haber conocido a Napoleón personalmente y que moriría exiliado en Francia, describe un diálogo entre dos soldados napoleónicos que, vencidos en la campaña de Rusia, han emprendido el largo y penoso camino de regreso a casa.

Tenemos la suerte de esta versión subtitulada:




Sobre este mismo texto, Wagner compuso una canción en el alemán original y en francés, que generó un intercambio epistolar con Robert Schumann que incluiremos a continuación.
Aquí, pues, el texto de la música wagneriana, en versión francesa de François-Adolphe Loève-Veimars y traducida  al español por la profesora (se admiten mejoras):




Longtemps captifs chez le Russe lointain,
Deux grenadiers retournaient vers la France;
Déjà leurs pieds touchent le sol germain;
Mais on leur dit: Pour vous plus d'espérance;

L'Europe a triomphé, vos braves ont vécu!
C'est en fait de la France, et de la grande armée!
Et rendant son épée,
l'Empereur est captif et vaincu!

Ils ont frémi; chacun d'eux sent tomber
des pleurs brülants sur sa mâle figure.
"Je suis bien mal"  dit l'un, "je vois couler
des flots de sang de ma vieille blessure!"

"Tout est fini," dit l'autre, "ô, je voudrais mourir!
Mais au pays mes fils m'attendent, et leur mère,
qui mourrait de misère!
J'entends leur voix plaintive; il faut vivre et souffrir!"

"Femmes, enfants, que m'importe!
Mon coeur par un seul voeu tient encore à la terre.
Ils mendieront s'ils ont faim,
l'Empereur, il est captif, mon Empereur! ...

Ô frère, écoute-moi, ... je meurs! Aux rives que j'aimais,
rends du moins mon cadavre, et du fer de ta lance,
au soldat de la France
creuse un funèbre lit sous le soleil français!

Fixe à mon sein glacé par le trépas
la croix d'honneur que mon sang a gagnée;
dans le cerceuil couche-moi l'arme au bras,
mets sous ma main la garde d'une épée;

de là je prêterai l'oreille au moindre bruit,
jusqu'au jour, où, tonnant sur la terre ébranlée,
l'écho de la mêlée
m'appellera du fond de l'éternelle nuit!

Peut-être bien qu'en ce choc meurtrier,
sous la mitraille et les feux de la bombe,
mon Empereur poussera son coursier
vers le gazon qui couvrira ma tombe.

Alors je sortirai du cercueil, tout armé;
et sous les plis sacrés du drapeau tricolore,
j'irai défendre encore
la France et l'Empereur, l'Empereur bien aimé."



Largamente cautivos en la lejana Rusia
dos granaderos retornan hacia Francia;
ya sus pies tocan el suelo alemán
pero se les dice: ya no hay esperanzas para ustedes,

¡Europa ha triunfado, vuestros valientes han sobrevivido!
¡Han vencido a Francia y a la Gran Armada!
¡Y rindiendo su espada
El emperador ha sido cautivo y vencido!

Se han estremecido, cada uno siente caer
llantos ardientes sobre sus viriles figuras.
“Estoy muy mal”, dice uno, “¡veo fluir
chorros de sangre de mi vieja herida!”

“Todo ha acabado” dice el otro, “¡oh, querría morir!
¡Pero en mi país mis hijos me esperan, y su madre,
que morirá de tristeza!
¡Escucho sus voces plañideras; es menester vivir y sufrir!”

“Mujeres, niños, ¡qué me importa!
Mi corazón solo por un deseo está aún en la tierra.
Mendigarán si tienen hambre,
¡El Emperador está cautivo, mi Emperador!...

Oh hermano, escúchame… ¡muero! A las orillas que amaba
devuelve al menos mi cadáver, y el hierro de tu lanza,
¡Al soldado de Francia
excava un fúnebre lecho bajo el sol francés!

Fijo a mi seno helado por la muerte
la cruz de honor que mi sangre ha ganado;
en el ataúd acuéstame con el arma en el brazo,
pon bajo mi mano la empuñadura de una espada;

Desde allí prestaré mis oídos al menor ruido,
hasta el día en que, tronante sobre la tierra sacudida,
el eco de la batalla
me llamará desde el fondo de la noche eterna!

Puede ser que en ese choque homicida,
bajo la metralla y el fuego de las bombas,
mi Emperador empujará su corcel
hacia el césped que cubrirá mi tumba.

Entonces saldré de la tumba, armado hasta los dientes;
y bajo los pliegues sagrados de la bandera tricolor,
iré a defender todavía
a Francia y al Emperador, al amado Emperador.”







Al parecer poco antes Wagner habría conocido el lied de Schumann que contenía también la melodía de la Marsellesa.
Eso motivó que se dirigiese a su colega en estos  términos:


Carta de Wagner a Schumann

París, 29 de diciembre de 1840.
Esclarecido Señor Schumann:
Desde hace casi un año y medio estoy en París. Me va estupendamente, tanto es así que hasta ahora no me he muerto de hambre. Pronto oirá usted grandes cosas de mí, pues estoy pronto de convertirme en mundialmente famoso… Me he enterado de que usted ha puesto música a “Los dos granaderos” de Heine, y que hacia el final inserta unas notas de “La marsellesa”. El pasado invierno también yo musiqué ese texto, y también introduje en él “La Marsellesa”. ¡Esto debe querer significar algo! Mi “Granaderos” ha sido compuesta sobre un texto francés que me he hecho preparar aquí y que ha complacido por cierto a Heine. Se canta en todas partes y me ha proporcionado la Orden de la Legión de Honor y una pensión anual de 20.000 francos, que voy a cobrar directamente de la caja particular de Louis Philippe. No me envanecen estos honores, y por ello dedico a usted mí obra nuevamente -de modo totalmente “privado”- pese a que ya en su día se la dediqué a Heine. Espero que sabrá reconocer la consideración que ello supone, y que dará a conocer debidamente el hecho. Por mi parte, me declaro desde ahora dispuesto a aceptar la dedicación particular de su composición, y quedo en espera de recibir el ejemplar dedicado. Le ruego tenga a bien reservarme un lugarcito en su corazón, y le reitero etcétera.
Respetuosamente suyo.
Richard Wagner.

Pasemos ahora a otro músico.
Este es ruso, Пётр Ильич Чайковский. Tchaikovsky.
Piotr escribió una obertura que, como era usual en el Romanticismo -en el que el contenido es más importante que el continente, en que las pasiones rebosan y se exacerban-, no precedía a ninguna obra de mayor enjundia.
Es una obertura que no abre nada.
Porque sí.
Las denominaciones de piezas y formas románticas solían ser vagas, vaporosas, ensoñadoras, sugestivas, cautivadoras, oníricas.
Tan pronto nos envolvían con sus vaporosos velos orientales como nos hacían deshacernos en la más amargas de las tribulaciones.
Es el Romanticismo un periodo tan adolescente, tan humanamente lábil y contradictorio.
En la Obertura 1812  Tchaikovsky describe la batalla de Borodino, acaecida en septiembre de ese año, y comienza con una melodía ortodoxa rusa Спаси, Господи, люди Твоя (Spasi, Gospodi, Iyudi Tvoya).
Napoleón de un lado, del otro bando el temible y odinesco general Kutuzov.

Escuchémosla:




Señor, salva a tu pueblo,
y bendice tu legado.
Otorga la victoria al justo y creyente emperador

sobre los adversarios,
y por virtud de tu cruz
protege a tu comunidad.


Ahora que te has familiarizado con la melodía, escúchala al comienzo de la obertura. Luego volverá a escuchársela, entre los estruendos finales, con repiques de campanas, aproximadamente en el minuto 13.





Aparecerá luego una canción popular rusa, A la puerta, a mi puerta. Intenta encontrarla en la obertura. Va acompañada de sonajas y del mismo carácter danzable,  8' 10".



Y en el final se arrebata con una versión de Боже , Царя храни, Dios salve al zar. 
Escucha la versión primigenia y luego ve a la obertura, 14' 09".




Боже, Царя храни! Сильный, державный, Царствуй на славу, на славу намъ! Царствуй на страхъ врагамъ, Царь православный! Боже, Царя храни!

¡Dios protege al zar!
¡Fuerte, reinante,
Reine por la gloria, por la gloria de todos nosotros!
Reine para el miedo de los enemigos,
el zar ortodoxo.
¡Dios salve al zar, al zar!

Transliteración:

Bozhe, Tsarya khrani!
Sil'nyy, derzhavnyy,
Tsarstvuy na slavu, na slavu nam!
Tsarstvuy na strakh vragam,
Tsar' pravoslavnyy!
Bozhe, Tsarya khrani!


Por supuesto el bando francés estará representado por los sones de su himno nacional, La Marseillaise, aunque Napoleón la había reemplazado como canción patria por "Veillons au salut de l'Empire".







lunes, marzo 12, 2012

Trabajo de estudio sobre "Le roi danse", de Gérard Corbiau

Le roi danse trata sobre la relación creativa entre dos artistas inmensos: Giovanni Battista Lulli y Jean Baptiste Poquelin, alias Molière, en la corte de Luis XIV.
Muchas cosas podemos aprender de esta película.


Para comenzar, repasemos las relaciones de Luis con la dinastía española de los Habsburgo.
Luis era hijo de Ana de Austria, la hermana de Felipe IV y fue esposo de su prima María Teresa de Austria, quien era hermana de Carlos II.



Luis XIV, Rigaud

Ana de Austria según Rubens


En la película aparece el cardenal Mazarino, Primer Ministro que secundaría a la madre regente durante la minoría de edad de Luis.

 




Mazarino, por Pierre Bouchart




Aparece también en el minuto 62 un pintor de la corte, Jean Nocret, mientras pinta La Familia de Luis XIV.
Veamos el lienzo:




Y también hay un momento en que se ve un pintor haciendo un retrato ecuestre, probablemente el que hiciera René Antoine Houasse.


En la misma escena, un segundo pintor hace una escena de batalla. Según mi entender, pertenecen a dos lienzos distintos. Veámoslos.



 Adam Frans van der Meulen, Défaite de l'armée espagnole près du canal de Bruges (31 de agosto de1667).




Y al cuadro de Robert Bonnart, Louis XIV au siège de Tournai (21 de junio de1667) que ahora te presento pertenecerían los fragmentos que le siguen.















La película permite ser testigo de la planificación de los jardines de Versalles en la ciénaga que ocupaba el predio antes de la labor del paisajista André Le Nôtre y del arquitecto Louis Leveau.
Gracias a la película aprendimos que fue Luis XIV quien creara la Academia Real de Danza en 1661.


En cuanto a los géneros abordados vemos la referencia a la primera ópera en francés, de 1671, Pomone, del compositor Robert Cambert. Pomona era la diosa de frutos y plantas (pensemos en los términos pomme, pomme de terre, pomodoro, pomelo).
De esta ópera aparecen dos segmentos de arias, Passons nos jours dans ces vergers y Que voyez-vous, mes yeux?
Escuchémoslas:





Y como suele pasar en las películas, las licencias dificultan disfrutar los fragmentos a quienes no los conocen de antemano ya que están unidos sin criterio y el producto final suena incoherente musicalmente hablando.
Esto es lo que se escucha en el film:






Diez años antes del estreno de Pomone, en 1661, Molière había estrenado la primera comedia ballet, Les fâcheux, con coreografía de Pierre Beauchamp y música de Lully.

Continuando con la música, una folía acompaña toda una escena.
Podemos apreciar el compás ternario, la estructura melódica clara de ocho compases con final suspensivo y los ocho siguientes con final conclusivo.



Lully creó la tragedia en música. Una de ellas es Armide. De ella, en una escena trágica (la de la operación de Ana, su madre) se escucha un fragmento, la pasacalle.
Escuchémosla:



Otro pasaje de Armide se escucha en esta escena en que se planifica Versalles. Escucha desde el minuto 6'11:


Y aquí la versión completa del prólogo:




También hizo Lully música de ballet, como El triunfo del amor, parte del cual se escucha en la escena en que Molière está representando El enfermo imaginario.



En 1670 se estrena El burgués gentilhombre, en la que el protagonista, Monsieur Jourdain, es sometido a una ceremonia para abrazar la religión musulmana.
Este fragmento aparece en la película.
Recordémoslo:



Sin embargo, la música no corresponde a esa escena sino que es un poco anterior y se baila sin letra alguna.
El parlamento del muftí está cercenado y alguna línea en desorden. Verás que incluso que dice Giourdino en vez de Giourdina. Abajo, en el texto original, pongo en negrita lo que se escucha en la película.
Pero veámosla antes en la versión de Le Poème Harmonique.



He aquí el texto correspondiente a este pasaje del acto IV, escena V. Podrás comparar el original con la selección del director (en negrita, las palabras que se escuchan).

LE MUFTI
Se ti sabir,
Ti respondir
Se non sabir
Tazir, tazir.

Mi star Mufti
Ti qui star ti
Non intendir
Tazir, tazir.
Le Mufti demande en même langue aux Turcs assistants, de quelle religion est le Bourgeois, et ils l’assurent qu’il est mahométan. Le Mufti invoque Mahomet en langue franque, et chante les paroles qui suivent.
LE MUFTI
Mahameta per Giourdina
Mi pregar sera e mattina
Voler far un Paladina
De
Giourdina, de Giourdina.
Dar turbanta, é edar scarcina
Con galera e brigantina
Per deffender Palestina.
Mahameta, etc.
Le Mufti demande aux Turcs si le Bourgeois sera ferme dans la religion mahométane, et leur chante ces paroles.
LE MUFTI
Star bon Turca Giourdina.
LES TURCS
Hi valla.
LE MUFTI danse et chante ces mots.
Hu la ba ba la chou ba la ba ba la da.
Les Turcs répondent les mêmes vers.
Le Mufti propose de donner le turban au Bourgeois, et chante les paroles qui suivent.
LE MUFTI s’adressant au Bourgeois.
Ti non star furba.
LES TURCS
No, no, no.
LE MUFTI
Non star forfanta ?
LES TURCS
No, no, no.
LE MUFTI aux Turcs.
Donar turbanta. Donar turbanta.
Les Turcs répètent tout ce qu’a dit le Mufti pour donner le turban au Bourgeois. Le Mufti et les Dervis se coiffent avec des turbans de cérémonies, et l’on présente au Mufti l’Alcoran, qui fait une seconde invocation avec tout le reste des turcs assistants ; après son invocation il donne au Bourgeois l’épée, et chante ces paroles.
LE MUFTI
Ti star nobile, non star fabola.
Pigliar schiabola.

Puis il se retire.
Les Turcs répètent les mêmes vers, mettant tous le sabre à la main, et six d’entre eux dansent autour du Bourgeois, auquel ils feignent de donner plusieurs coups de sabre.
LE MUFTI commande aux Turcs de bâtonner
le Bourgeois, et chante les paroles qui suivent.
Dara, dara,
bastonara, bastonara.
Les Turcs répètent les mêmes vers, et lui donnent plusieurs coups de bâton en cadence.
LE MUFTI
Non tener honta
Questa star l’ultima affronta.



Otro ballet de Lully es Xerxes, del que puedes escuchar una versión lenta en la escena de la convalecencia del rey y del parto de Madeleine. Lamentablemente, los gritos de la parturienta que se traslapan con el telón musical son en tal modo desagradables que no permiten apreciar la música.
Te dejo aquí una versión con ballet:




Ahora adentrémonos un poco más en las obras literarias de Molière y su adaptación a esta obra cinematográfica en particular.

En 1664 Molière representaría la insidiosa Tartuffe.
El fragmento representado en la película, perteneciente al acto II, contiene trazas de las escenas 2 y 3.
Escrita en alejandrinos franceses, la traducción al español es nefasta.
Ya en la adaptación hecha para el film hay una selección de los dísticos, que en el audio francés conservan su estructura y sentido. 
Les pongo un ejemplo: en negrita los diálogos escogidos por el director.










Escena 2
   ...
TARTUFFE 

Que voulez-vous?
DORINE 

Vous dire.
TARTUFFE. Il tire un mouchoir de sa poche.
Ah! mon Dieu, je vous prie,
Avant que de parler prenez-moi ce mouchoir.

DORINE
Comment?
TARTUFFE

Couvrez ce sein que je ne saurais voir:
Par de pareils objets les âmes sont blessées,
Et cela fait venir de coupables pensées.

DORINE
Vous êtes donc bien tendre à la tentation,
Et la chair sur vos sens fait grande impression!

Certes je ne sais pas quelle chaleur vous monte:
Mais à convoiter, moi, je ne suis pas si prompte,
Et je vous verrais nu du haut jusques en bas,
Que toute votre peau ne me tenterait pas.

TARTUFFE
Mettez dans vos discours un peu de modestie,
Ou je vais sur-le-champ vous quitter la partie.
DORINE
Non, non, c'est moi qui vais vous laisser en repos,
Et je n'ai seulement qu'à vous dire deux mots.
Madame va venir dans cette salle basse,
Et d'un mot d'entretien vous demande la grâce.


Del final de la escena ya no hay citas y de la escena 3 se escuchan estos versos resaltados:

TARTUFFE
Que le Ciel à jamais par sa toute bonté
Et de l'âme et du corps vous donne la santé,

Et bénisse vos jours autant que le désire
Le plus humble de ceux que son amour inspire!
ELMIRE
Je suis fort obligée à ce souhait pieux.
Mais prenons une chaise, afin d'être un peu mieux.
TARTUFFE
Comment de votre mal vous sentez-vous remise?

ELMIRE
Fort bien; et cette fièvre a bientôt quitté prise.

TARTUFFE
Mes prières n'ont pas le mérite qu'il faut

Pour avoir attiré cette grâce d'en haut;
Mais je n'ai fait au Ciel nulle dévote instance
Qui n'ait eu pour objet votre convalescence.

...
ELMIRE
Que fait là votre main?
TARTUFFE
Je tâte votre habit: l'étoffe en est molleuse.

ELMIRE
Ah! de grâce, laissez, je suis fort chatouilleuse.

Elle recule sa chaise, et Tartuffe rapproche la sienne.
TARTUFFE
Mon Dieu! que de ce point l'ouvrage est merveilleux!
On travaille aujourd'hui d'un air miraculeux;

Jamais, en toute chose, on n'a vu si bien faire.

...
ELMIRE
C'est que vous n'aimez rien des choses de la terre.

TARTUFFE
Mon sein n'enferme pas un cœur qui soit de pierre.

ELMIRE
Pour moi, je crois qu'au Ciel tendent tous vos soupirs,
Et que rien ici-bas n'arrête vos désirs.
TARTUFFE
L'amour qui nous attache aux beautés éternelles
N'étouffe pas en nous l'amour des temporelles;

Nos sens facilement peuvent être charmés
Des ouvrages parfaits que le Ciel a formés.

Ses attraits réfléchis brillent dans vos pareilles;
Mais il étale en vous ses plus rares merveilles:
Il a sur votre face épanché des beautés
Dont les yeux sont surpris, et les cours transportés,
Et je n'ai pu vous voir, parfaite créature,
Sans admirer en vous l'auteur de la nature,

...

ELMIRE
La déclaration est tout à fait galante,
Mais elle est, à vrai dire, un peu bien surprenante.

Vous deviez, ce me semble, armer mieux votre sein,
Et raisonner un peu sur un pareil dessein.
Un dévot comme vous, et que partout on nomme.

TARTUFFE
Ah! pour être dévot, je n'en suis pas moins homme;

Et lorsqu'on vient à voir vos célestes appas,
Un cœur se laisse prendre, et ne raisonne pas.
Je sais qu'un tel discours de moi paraît étrange;
Mais, Madame, après tout, je ne suis pas un ange;
Et si vous condamnez l'aveu que je vous fais,
Vous devez vous en prendre à vos charmants attraits.

...

ELMIRE
Je vous écoute dire, et votre rhétorique
En termes assez forts à mon âme s'explique.
N'appréhendez-vous point que je ne sois d'humeur
À dire à mon mari cette galante ardeur,

Et que le prompt avis d'un amour de la sorte
Ne pût bien altérer l'amitié qu'il vous porte?
TARTUFFE
Je sais que vous avez trop de bénignité,
Et que vous ferez grâce à ma témérité,

Que vous m'excuserez sur l'humaine faiblesse
Des violents transports d'un amour qui vous blesse,
Et considérerez, en regardant votre air,
Que l'on n'est pas aveugle, et qu'un homme est de chair.




El audio en español no respeta ni la rima ni los versos ni el tono.
Traduciendo libremente a prosa el parlamento último, se podría decir que los versos en negrita dicen:
Sé que tenéis gran indulgencia y que sabréis perdonar mi temeridad y consideraréis, al contemplar vuestra propia figura, que no soy ciego y que el hombre es de carne.
Lejos de lo que se escucha en la película, burdas palabras, tan alejadas del espíritu cáustico de Moliére:
Y consideraréis que viendo vuestra figura uno no esté ciego y quiera veros desnuda.

Veamos el pasaje con subtítulos en inglés.