Páginas

Mostrando entradas con la etiqueta arte plástico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta arte plástico. Mostrar todas las entradas

miércoles, enero 28, 2026

Dando vida a los instrumentos medievales. Del pergamino a los bits

Este precioso proyecto consistió en dar vida con aplicaciones de IA a nuestros dibujos de los instrumentos ilustrados de las Cantigas de Santa María y el Códice de los Músicos del Monasterio de El Escorial. Hemos escogido algunos de ellos.

En una primera instancia cada alumno se expuso a las maravillas de los trazos del siglo XIII y reprodujo con lápices de colores, papel y paciencia una de las ilustraciones de los instrumentos. Luego, mediante aplicaciones de código abierto de tratamiento de imágenes con IA, insufló vida a su ilustración y, con otra de lipsync, hizo que cada personaje presentara el instrumento que toca.

En grupos de colaborativo transcribieron y luego editaron la música de la Cantiga X y unieron los fragmentos en el editor de audio.

Se han blurreado las portadas luego de ser calificadas, para preservar al máximo la privacidad de los autores.

Los invitamos a disfrutar del resultado.


Trabajos de los grupos de colaborativo:    
 
Trabajo del grupo 1:
 
 
                                                     
ver en YouTube
 

Trabajo del grupo 2:
  
 
                                                                    ver en YouTube

Trabajo del grupo 3:

 

                            ver en YouTube

     
Trabajo del grupo 4:
 
 
                                                
ver en YouTube
 
 
 
Trabajo del grupo 5:
 
 
                                                                         ver en YouTube

Trabajo del grupo 6:


viernes, septiembre 09, 2022

El arte, esa cosa inútil. (en construcción)

 ¿Para qué sirve el arte?, nos preguntamos.

Todo arte es un viaje al interior de uno mismo que, curiosamente, nos abre las puertas a los demás.

El arte rompe constantemente esa coraza que tiende a aislarnos. Cuando pensamos que algo solo nos sucede a nosotros, que solo nosotros sentimos así, que nadie puede entendernos, aparece una melodía, un cuadro o un poema, y nos lo explica.

Otro lo sintió ya, y otro lo expresó ya. Y nos lo describen sin tapujos y así nos sentimos acompañados y comprendidos.

El arte es mágico. El arte nos hace trascender, nos da forma. El arte nos lleva a lo más profundo y verdadero, a nuestra esencia, pero también abre nuestras miradas hacia fuera. Gracias al arte nos sentimos parte de un universo de sensaciones, de emociones, de intensidades. Nos sentimos parte de la humanidad. Y vemos al otro ya no como lo ajeno, como la alteridad (que esa es la palabra) sino como una extensión de nosotros mismos.

No valen lemas -recurso tan pueril-, no es entonces necesario pontificar sobre tener en cuenta a los demás. Las sentencias suelen quedar en eso: en lo superficial, en lo facilista y simplón, en lo banal. El arte, y solo el arte, es el medio idóneo para hacernos mejores, para abrirnos los ojos y el alma, para limpiar y reabrirnos los poros de la piel.

Hemos comenzado este curso reflexionando sobre qué es y para qué sirve el arte, y qué se necesita para que sea arte.

¿Técnica, quizá?

Hemos comenzado el curso como lo terminaremos: haciéndonos preguntas.

Y abordamos dos obritas: la primera, un cuadro de Lucien Freud. Es casi un bosquejo.

Lucien pinta con pinceladas gruesas y casi toscas el dulcísimo rostro de la muchacha, ese último retrato. Nos detuvimos en su expresión y creímos ver tristeza o cierta dulce melancolía. Pero sutil. Nada de lágrimas. La mirada está cargada de significado, de pensamientos. A veces, la sutileza dice más, es más efectiva. A veces, no se necesita un gran despliegue para ser elocuente.

Este cuadro está en el Thyssen. En Madrid... ¿no irás a verlo?

Luego reflexionamos acerca de cómo describiríamos las sensaciones de la pérdida. Notamos que nuestras palabras se quedaban cortas ante la inmensidad de matices que conforman nuestros pensamientos y nuestras emociones.

Pensamos también en las veces en que hemos compartido lo que sentíamos y en que la devolución distó de ser la esperada. Los adultos hemos recubierto nuestras pieles con armaduras. Mandamos imperativamente a ser felices, al reemplazo (¡como si eso fuera posible!), a la huida, a las respuestas vagas. Y dejamos a quien acude a nosotros más solo aún.

Y entonces leímos a Rosalía de Castro.

Rosalía nació en 1837 en Santiago de Compostela. Hay fotos de ella porque ya existía la fotografía. Rosalía es de la época de Isabel II.


Rosalía escribía en gallego, que era considerado un dialecto paleto, pueblerino. Pero era su lengua y la lengua en la que se sentía cómoda.

Rosalía no necesitaba un léxico refinado para describir los estados del alma. Nos describe el impacto de una pérdida y la permanencia -burlona y dolorosa- del ser amado.

Cando penso que te fuchesNegra sombra que me asombrasó pé dos meus cabezalesTornas facéndome mofaCando maxino que es idaNo mesmo sol te me amostrasI eres a estrela que brilaI eres o vento que zoaSi cantan, es ti que cantasSi choran, es ti que chorasI es o marmurio do ríoI es a noite i es a auroraEn todo estás e ti es todoPra min i en min mesma morasNin me dexarás nuncaSombra que sempre me asombras

Vas a permitirme una explicación algo grosera del texto : 

Cuando pienso que te has ido, te me apareces al pie de la cama, burlón. Me despierto pensando en ti y me parece sentir tu presencia, y verte. Cuando imagino que te has ido, el mismo sol hace que te recuerde, y te veo en la estrella que brilla, y te siento en la brisa. Si alguien está cantando, creo escuchar tu canto, y si alguien llora me parece escuchar tu llanto. Eres el murmullo del río y el viento que sopla: estás en todos lados y eres todas las cosas. Para mi, sigues vivo y sigues vivo en mí. Y no me dejarás nunca, sombra que siempre me asombras.


Mi querida María Camila cantando.

Vamos a tocar esta canción sobre este arreglo.


martes, enero 25, 2022

De la censura en el arte y otras curiosas ocurrencias.

En estas aciagas épocas en que todo vuelve a ser diana de posible censura, difamación y calumnia, conviene recordar que en mejores días los artistas también fueron ignominiosamente acusados de inmorales.

Recordaremos el fresco toscano de Tommaso di ser Giovanni di Mone Cassai, Masaccio, en 1424, que en 1670 fuera adecentado con unas hojas por orden castísima de Cosme III de Medici. 


Los frescos de la Capilla Sixtina de Michelangelo Buonarroti (1512) también fueron objeto de censura: Pío V encargó en 1564 a Daniele da Volterra recatar sus pudendas partes, lo que le valió de ahí en más el infamante mote de il braghettone.


En música varias veces se ha cambiado algún final argumental en pos del bienestar de la respetable y frágil audiencia, inclusive en algunas obras basadas en mitos ancestrales.

En las dos óperas que tratan el mito de Orfeo y Euridice (la de Monteverdi de 1600 y la de Gluck de 1762), los libretistas protegen al público de un final infeliz: Euridice resucitará una segunda vez.


En La Didone, de Francesco Cavalli, Dido es importunada en su suicidio por Yarbas, quien, creyéndola fenecida en vez de desvanecida, se propone darse muerte. Volviendo en sí Dido le fastidia el plan a Yarbas y decide, en un magnífico viraje afectivo, transformar al rey en depositario de sus amores. Dido no muere, no, que Virgilio era impasible y la vida moderna no está diseñada para sucesos tan desgraciados ni finales tan penosos.


La ópera Carmen, de Georges Bizet termina con un final violento que nos lleva a reflexionar sobre los límites en las relaciones de pareja, sobre las obsesiones, sobre las renuncias y los consecuentes reclamos.
Próspero Mérimée y luego los libretistas van tejiendo una trama en la que sutilmente José va siendo asfixiado y que rompe a punta de navaja.

Empero, en 2018 un director de escena decidió que el público quizá no tendría la madurez suficiente para abordar el ejercicio de análisis emocional al que toda obra artística nos expone y decidió que empoderando a Carmen y cambiando el sexo de la víctima el pueril espectador estaría más protegido. 

Quizá, en un guiño acorde a los tiempos que corren, el nuevo final propuesto rescata al sexo débil de su debilidad y lo transforma en agresor, justiciero, fuerte o... En otra cosa, simplemente, ya que la muerte sigue siendo el resultado último, pero imagino que ciertas espectadoras saldrían del teatro más aliviadas.
Puras especulaciones.



Aquí el link a una crítica periodística.




martes, abril 27, 2021

Romanticismo, generalidades. Nacionalismos, piezas intimistas para piano. Página con ejercicios para responder.

Introducción. Generalidades

Varias veces hemos hablado de lo clásico y lo romántico en las artes.
Lo clásico responde a las etapas en las que impera el equilibrio, la proporción, la mesura.
Son etapas en las que se generan estructuras porque hay una obsesión formal. Importa más el continente que el contenido.
Suelen ser más objetivas que subjetivas, más racionales que emocionales.
Estos periodos suelen alternarse, como un péndulo: a un periodo clásico sucederá uno romántico.

Tomando el Renacimiento como ejemplo de lo clásico, podemos ver la figura geométrica que mejor representa la estabilidad: el triángulo, en la composición formal de estas pinturas.
Notaremos también el críptico hieratismo de sus rostros, los cánones y proporciones griegas, la belleza idealizada. La luz parece ser ubicua, y no genera sombras.



En los periodos románticos se subraya lo emocional y lo pasional, son etapas en las que prima el contenido por sobre el continente, en que los contornos se tornan difusos y las formas se exigen hasta el máximo.
La figura geométrica que mejor grafica estos periodos es el círculo, o mejor aún, la línea curva.
Encontramos movimientos circulares en las torsiones de las figuras de los cuerpos, aparecen las arrugas en las pieles, los claros y las  sombras, la crispación en los rostros.
Los personajes mitológicos tienen menos presencia y aquellos seres cotidianos o de los bajos fondos se hacen visibles vistiendo sus ropas ajadas, en las que parece podemos percibir los olores de los guisos.  Sus manos sucias y laboriosas y las marcas de los años surcando los expresivos ojos sitúan al retratado en el plano terrenal.



Los artistas románticos retratarán el espíritu atormentado y genial, implorando a las musas por un ápice de inspiración desde el dolor del hecho creativo y la tortuosa voluptuosidad del genio. Ya desde el Barroco el cuadro asemeja una escena teatral, con puntos de luz definidos que crean dramáticos contrastes de claros y oscuros.




Vídeo resumen: 



Ejercicio 1: haz un resumen con tus propias palabras del texto leído hasta el momento y luego comenta si has experimentado en tus propias vivencias periodos clásicos y románticos, explicando en cuál crees estar ahora y por qué.

En cuanto a la orquesta, si en el Barroco se formó como tal y delineó en grandes rasgos, con la sección de cuerda como fortaleza (recordemos la magnificencia de los cordófonos de arco en la época de los insuperables luthiers de Cremona: Stradivari, Amati y Guarneri), y en el Clasicismo se perfeccionaron los aerófonos gracias a Theobald Böhm con la inclusión de llaves y platos, en este periodo la sección que adquirirá mayores proporciones y sumará nuevos elementos será la percusión.
A los solitarios timbales se unirán campanas, instrumentos de placa, gongs, platillos, látigos...

                        





Ejercicio 2: busca información sobre la sección de percusión en la orquesta romántica, con imágenes de los instrumentos nuevos y su clasificación (recuerda que los idiófonos hacen que vibre el propio cuerpo del instrumento, mientras que los membranófonos solo hacen vibrar una membrana).

Los compositores del Barroco y los del Romanticismo tendrán afinidades que podemos recordar en esta entrada.

De hecho, en la obra que te presento ahora vemos con claridad ambos periodos aunados: sobre el preludio de Johann Sebastian Bach -barroco- hará Charles Gounod -romántico- una melodía a la que pondrá como texto el Ave María (Dios te salve, María).







El siglo XIX verá nacer dos grandes países europeos: Italia y Alemania (el segundo Reich) en 1860 y 1871.

Es la época de los nacionalismos. Se valora el acervo popular, las canciones folklóricas. Lo que antes parecía paleto o campechano ahora se erige en lo auténtico y genuino. Los compositores intentarán dotar a las obras de tintes propios, de reminiscencias folklóricas.

Países que antes no habían hecho acto de presencia en el panorama musical irrumpen con sorprendente vitalidad.
Es el caso de Finlandia, con Jean Sibelius pintando en música su patria en el poema sinfónico del mismo nombre o de
scribiendo en su Suite Lemminkäinen el Kalevala; de Checoslovaquia, con Bedřich Smetana describiendo el río Moldava, y Antonin Dvorák; de Rusia con el grupo de los cinco: Rimski Korsakov, Mussorgsky, Borodin; de Noruega con Edward Grieg.
Escuchemos, pues, una obra de cada uno de ellos.




En España tendremos extraordinarios compositores nacionalistas, mundialmente reconocidos.
De Enrique Granados heredamos entre otras perlas la Danza Española número 5, aquí en versión con acompañamiento de castañuelas.



De Isaac Albéniz y su Suite española escucharemos uno de los números, Asturias. Esta versión también con acompañamiento de castañuelas.



Contrapuesto a la vehemencia, a la intensidad fluctuante, a la profusión de rubatos, de accelerandos y ritardandos, a la exacerbación de las emociones y las tormentas anímicas que describen estas obras encontramos en el Romanticismo piezas intimistas.
El piano será el instrumento por excelencia en este tipo de obras en la que las más sutiles emociones son descriptas con sonidos, en que las notas parecen susurrarnos hondos arcanos y acariciarnos levemente.

Tenemos a un polaco genial y exquisito: Frédéric Chopin.
Sus obras mostrarán ya en sus denominaciones el espíritu etéreo y vaporoso: nocturnos, impromptus, fantasías.





Otro ejemplo de este tipo de piezas es el Sueño de amor, del húngaro Ferenç Liszt. Puedes tocar la versión fácil y abreviada con la flauta proporcionada en este enlace.

Magnífico el austriaco Franz Schubert abriendo su alma en este Impromptu nº3:



Paralelamente a este fenómeno de íntimas confesiones en modo de notas hubo una ebullición de artistas (tanto intérpretes como compositores) que prefirieron obras en las que el virtuosismo y la habilidad técnica llevada hasta límites insospechados despertaran la admiración, la fruición y hasta el desvanecimiento de los oyentes.
Tenemos en Niccolò Paganini un acabado ejemplo de ello.
Este compositor y violinista recorrió el mundo, cobrando su peso en oro por sus excéntricas actuaciones.
Llegó a tocar en las más importantes cortes europeas. Aquí tienes unos minutos de su actuación ante el zar Alejandro I y Napoleón.




Podemos ver un extraordinario documental acerca de este singular personaje en este video.

Es tiempo también de grandes óperas.
Muchas, por supuesto, tendrán como temas leyendas de cada país. Otras mirarán hacia el folklore de países que les llamaban la atención por sus exóticas evocaciones.
Es el caso de la ópera de temática más española (o con más tópicos): Carmen, escrita por Georges Bizet, francés, y que encontrarás en el blog en este enlace (versión abreviada y cantada en inglés pero subtitulada al español).
Giuseppe Verdi también compondrá óperas memorables, La Traviata, Il trovatore, Rigoletto -cuya versión abreviada y en inglés pero con subtitulado español encontrarás en el blog en este enlace).
Basándose en la mitología germana, Richard Wagner compondrá su famosa tetralogía, entre la que se encuentra la ópera Las Valquirias, y de la cual es famosa su cabalgata. Escoge tu puesta favorita:


                

Habrá también, cómo no, obras compuestas para el solaz de las clases altas. La familia Strauss se dedicó a hacer magníficos valses. Escuchemos dos de ellos.

    



Ejercicio 3: mira los videos de las versiones abreviadas de Carmen, Rigoletto y la versión cuento de El zar Saltán y resume los argumentos, nombra los autores y cita el aria más conocida de cada una de las obras diciendo qué personaje la canta y en qué situación.
  
Ejercicio 4: describe a elección cualquiera de las obras intimistas para piano propuestas en la entrada y las emociones que te transmite.


Ejercicio 5: toca en flauta este fragmento de la Sinfonía del Nuevo Mundo de Antonin Dvorák, graba un video casero y envíalo a la profesora.



 
Ejercicio 6: lee estas entradas (POEMA SINFÓNICO 1, POEMA SINFÓNICO 2) sobre el género nuevo, el poema sinfónico. Enumera sus características y relata con tus propias palabras el argumento de los siguientes tres poemas: En las estepas del Asia central, de Borodin, L'apprenti sorcier, de Dukas y Una noche en el monte Pelado, de Mussorgsky.
Si quieres un punto extra envía a la profesora un vídeo tocando este arreglito del poema sinfónico: En las estepas del Asia Central.
 
Ejercicio 7: lee esta entrada (Músicos y Napoleón) y responde: ¿Qué es un lied? ¿Sobre qué habla el lied de Schumann estudiado en esta entrada? ¿Qué melodía incluye? ¿Qué obra y de qué compositor copia esta idea?
¿Qué dice la letra de Dios salve al zar y en qué obra y de qué autor la encontramos?
 
Ejercicio 8: Lee esta entrada: (Músicos y Napoleón III) y responde: ¿Qué melodías inglesas están incluidas en La victoria de Wellington, de Beethoven? Escucha la Obertura 1812, de Tchaikovsky, e identififca las melodías populares insertas en la pieza. 
Escucha la Cantata 5 de mayo, de Berlioz.

Ejercicio 9: mira este video sobre estos instrumentos, clasifícalos y describe las diferencias. Cita al menos una obra en que aparezcan.
 
Una de las rupturas que este periodo pasional, tendiente a la ruptura de reglas y de estructuras, se ve en la incorporación de un coro y cuatro solistas vocales en el último de los movimientos de la última de las sinfonías que compuso Ludwig (Luis) van Beethoven.



Ejercicio 10: escucha el movimiento previo y haz un resumen del contenido de la letra, indicando quién canta en cada momento (si el coro o cuál de los solistas -nómbralos según su registro vocal-.

miércoles, abril 14, 2021

Organología en exposiciones de Madrid. (Página en construcción)

Vamos a aprovechar la riqueza cultural que ofrece Madrid (y, si tuvieras oportunidad de hacerte una escapada y aportar material de otros sitios, será bienvenido).

En las salas del Thyssen encontramos pinturas barrocas en las que la música juega un papel primordial.

Te desafío a que identifiques estos instrumentos (que ya hemos estudiado en clase).

Jacob van Loo, Grupo de músicos, 1650

                               

Jan Havicsz, 1663 Self-portrait



Jacob Lucasz, Oyster eaters, 1665


 
Gerrit van Honthorst, 1624


Jan Gerrit van Bronckhorst, 1645 


Exposición Edad Antigua




El poder seductor de la música

A la música y al canto se les reconoce un poder seductor. Ante el tracio Orfeo, hijo de la musa Calíope, caían rendidos no solo humanos y animales sino los árboles y las piedras, embelesados ante los sonidos de su lira, regalo de Apolo. Pero el poder de la música también es capaz de llevar al ser humano a su perdición, como el célebre canto de las sirenas. 
Arma poderosa, dotada de valor mágico, la música tiene  un extraordinario poder transformador, tanto terapéutico como moral, pues se considera que puede influir en la conducta humana.

The seductive power of music

Music and song have always had the power to seduce. Orpheus the Thracian, son of the muse Calliope, was able to enthral humans and animals, and even trees and stones, with the bewitching sound of his lyre, a gift from Apollo.
However, the notorious siren's song reminds us that music can also to lead men to their doom.
A powerful weapon imbued with magical properties, music has an extraordinary transforming power, both therapeutic and moral, since Greeks considered that it could influence human behavior.











Museo Antropológico de Madrid



















Museo Arqueológico de Madrid, sistro






Cornu romano:

















Exposición temporal en La Caixa

Hombre tocando la lira. Caliza.
600-575 a. C. Chipre. 
París, Musée du Louvre

Hombre tocando el aulós Caliza. 
600-575 a. C. Idalion (Chipre)
París, Musée du Louvre




Hombre tocando el oboe doble. Fayenza silícea.
600-400 a. C. Chipre. París, Musée du Louvre




Figurilla: organista y enano trompetista.
Terracota moldeada.
Periodo romano, siglo I a. C. Alejandría (Egipto). 
París, Musée du Louvre










Sistro. Cobre. 2300-2000 a. C.
Anatolia (Turquía). Metropolitan Museum of Art, NY



Fragmento de sarcófago ático:
muchachas con laúd. Mármol. Principios del siglo III d. C. Atenas (Grecia)

Este fragmento pertenece al costado pequeño de un sarcófago realizado en los talleres de Atenas en época romana. La presencia de chicas jóvenes con un laúd (pandura) sugiere que se trata de un episodio del mito de Fedra. La minuciosidad con que se representa el instrumento, cuya parte superior aparece truncada, así como el trabajo de los cuerpos y de las vestimentas sintetizan el arte de los escultores clásicos.
París, Musée du Louvre





Figurilla: mujer tocando la pandura. Arcilla pintada
c. 300-250 a. C. Realizada en Tanagra (Beocia, Grecia)
París, Musée du Louvre













Fresco: escena de afinación de un instrumento
Mortero pintado

Siglo I d. C. Pompeya.
Museo Archeologico Nazionale di Napoli




Siglo I d. C. Herculano (Italia)

Fresco: escena de concierto





A la izquierda de esta escena de concierto aparece una mujer con una cítara. Su mano derecha, levantada, se prepara para pulsar las cuerdas. En el centro, un tibicen sopla una larga tibia doble. Su rostro expresa el esfuerzo que realiza, a pesar de llevar puesta la phorbeia, una banda de cuero que mitigaba la presión de los labios. A la izquierda, una mujer con una corona vegetal está a punto de unirse a ellos cantando. El concierto parece tener lugar en un contexto doméstico: las familias de la élite los organizaban regularmente para su propio disfrute y el de sus invitados.
Nápoles, Museo Archeologico Nazionale di Napoli



Himno en honor del dios Marduk. Arcilla
2000-1600 a. C. Mesopotamia (Irak).
París, Musée du Louvre








Mujer tocando la cítara. Arcilla.
420-300 a. C. Cartago (Túnez)
París, Musée du Louvre



Ánfora ática de figuras rojas: citaredo. Arcilla. c. 490-480 a. C.
París, Musée du Louvre




 





Lecitos con figura ática negra: sirenas. Arcilla. c. 500 BCE.
Atenas, Museo arqueológico nacional







Imperio Nuevo: mediados de la dinastía XVIII,
reinados de Hatshepsut y Tutmosis III, 1479-1425 a. C.
                                Tebas oeste, Deir el Medina. cementerio este, tumba 1370 (Egipto).

Ataúd de Madja: plañideras (escena de funerales). Madera pintada. París, Musée du Louvre





Canto de duelo por Dumuzi. Arcilla 
c. 1700 a. C. Mesopotamia (Irak) París, Musée du Louvre




Imitación de sistro arqueado. Madera pintada. Imperio Nuevo, época ramésida. 1295-1069 a. C. Tebas oeste. Deir el Medina, tumba de Ani (Egipto). París, Musée du Louvre








Sarcófago de Julia Tyrrania, Caliza local


Siglos II-III d. C.

El sarcófago de esta joven, que falleció a los veinte años, está decorado con una de las escasas "naturalezas muertas" formadas por instrumentos musicales. A la derecha se observa una cítara con el plectro y un laúd visto de perfil; a la izquierda, un órgano hidráulico y una syrinx junto a un pino y un carnero. Algunos han visto en él los símbolos visuales de una adepta del culto a Cibeles, pero esta hipótesis no ha obtenido consenso y, actualmente, el enigma continúa sin resolver.



Sonajeros en forma de jabalí. Arcilla.
2004-1595 a. C. Girsu (Irak) 
París, Musée du Louvre 

Sonajeros en forma de busto. Arcilla.
63 a. C.-324 d. C. Mesopotamia (Irak)
París, Musée du Louvre

Campanillas antropomorfas. Arcilla. 
Época romana, siglo II a. C. Mérida,
Museo Nacional de Arte Romano
Sonajero: niño sobre una cerda. Arcilla pintada.
Siglo III a. C. Realizado en Apulia (Italia).
París, Musée du Louvre






Collar: amuletos de Bes bailando y tocando la pandereta. Fayenza silícea, esteatita.
Imperio Muevo, 1550-1069 a. C. Egipto

Bes, cómplice de la diosa Hathor y protector de las mujeres y los niños, estaba presente en los partos, bailando y tocando música para ayudar a la mujer a dar a luz, y haciendo ruido para alejar a las fuerzas nefastas.
Los amuletos con la figura de Bes los lucían los vivos, pero también se depositaban en las tumbas. Se han encontrado moldes, colgantes y figurillas de Bes músico (arpa, lira, pandereta, laúd u oboe doble) tanto en el contexto civil como en el religioso, especialmente en los santuarios dedicados a Hathor.
París, Musée du Louvre


Bes tocando la lira. Aleación de cobre.
Baja época, 664-332 a. C. Egipto
The Metropolitan Museum of Art, NY




Figurine: Eros-Harpocrates
Painted clay. 100-50 BCE Myrina, Asia Minor (Turkey)

Harpocrates, child Horus, became the symbol of silence for the Greeks and Romans. Misunderstood, the gesture of putting the index finger to the mouth actually signified childhood and prosperity for the Egyptians.
For ancient authors, it became the repository of the god's secrets, revealed only to initiates. 
Plutarch (1stcentury CE), the Greek author of a treatise on Egyptian gods, worte that it was "a symbol of discretion and silence".
París, Musée du Louvre





Detalle de plato: Orfeo músico rodeado de animales. Arcilla pintada.
Siglo IV d. C. Colonia (Alemania)
Römisch-Germanisches Museum



Elemento de un pendiente: sirena con cítara. Arcilla pintada. 
c. 325-300 a. C. Cirenaica (Libia)
París, Musée du Louvre







Placas de terracota arquitectónica conocidas como "placas (o lastras) Campana" Ulises y las sirenas.
Arcilla. Siglo I d. C.

En la Odisea, Homero cuenta que Circe aconsejó a Ulises que se atara al mástil de su embarcación para poder escuchar el canto de las sirenas. Este episodio, con un trasfondo filosófico, tuvo gran éxito hasta las época romana, en la que lo encontramos representado en mosaicos, pinturas, lucernas, joyas o sarcófagos. En este caso ambas placas se completan: en una se observa a Ulises atado al mástil y en la otra a tres sirenas (mujeres ave) sobre un peñasco que sobresale del mar; según la tradición, una de ellas toca la lira, la otra el aulós y la tercera canta.
París, Musée du Louvre




Atribuido al Pintor de Bowdoin. Lécito ático de fondo blanco:
mujer con barbitón. Arcilla.
c. 460 a. C. París, Musée du Louvre



Pastor con syrins, bronde. c. 500-480 a. C Realizada en la Arcadia (Grecia),
hallada en el santuario de Pan, Berecia (Grecia). París, Musée du Louvre



Atribuida al Pintor de Cármides. Ánfora ática de figuras rojas:
Eros tocando el barbitón. Arcilla. 
c. 470 a. C. París, Musée du Louvre



Figurilla: hombre tocando la lira. Arcilla pintada.
c. 525-500 a. C. Realizada y hallada en Tebas (Beocia, Grecia).
París, Musée du Louvre



Atribuida al Pintor de Eretria. Copa ática de figuras rojas:
Lino enseñando música a Museo. Arcilla.
c. 440-435 a. C. Hallada en Cerveteri (Etruria, Italia). París, Musée du Louvre



Figura ática: actor cómico tocando el tympanon. Arcilla pintada.
a. 380-350 a. C. Hallada en Grecia. París, Musée du Louvre





Ánfora ática de figuras negras: coro de músicos. Arcilla.
c. 560-550 a. C. Hallada en Etruria (Italia). París, Musée du Louvre



Entorno del Grupo de Schwerin. Crátera de campana de figuras rojas:
drama satírico. Arcilla.
c. 400-390 a. C. Hallada en Italia. París, Musée du Louvre
_______________________________

Esta ánfora, que imita los vasos que se otorgaban a los ganadores en las Panateneas, muestra una escena de acrobacia ecuestre acompañada por un auleta. A la izquierda aparecen los espectadores, sentados en las gradas y ovacionando al acróbata, Este, que lleva casco, grebas  y va armado con un escudo decorado con motivos helicoidales, salta sobre un caballo que es retenido por un jinete sentado sobre la montura. A la derecha, un hombre trepa a un mástil, mientras otro prepara la pista con un pico. 



Ánfora ática de figuras negras: concurso deportivo. Arcilla.
c. 550 a. C. Hallada en Cámiros (isla de Rodas, Grecia)




La danza pírrica

Esta danza armada constituía una de las pruebasespecíficas de las Grandes Panateneas, un festival en honor de Atenea. Se trataba de una prueba estrechamente relacionada con esta diosa, quien supuestamente la creó tras la victoria de los dioses contra los gigantes.

Atribuida al Pintor de Eucárides
Copa ática fragmentaria de figuras rojas: guerrero bailando la danza pírrica. Arcilla.
c. 490 a. C. Hallada en Vulci (Etruria, Italia). París, Musée du Louvre
__________________________
______________________
Jean-Raymond PACHO
Reproducción de una ilustración extraída de la obra Relation d'un voyage dans la Marmarique, la Cyrénaïque et les oases d'Audjelah et de Maradèh. Papel.Siglo XIX. París, Bibliothèque nationale de France.







Decreto en honor del músico Cratón. Mármol.
172-167 a. C. Hallado en Delos (Grecia). París, Musée du Louvre



La música y la ciudad en el mundo clásico

El espíritu competitivo (agon) es muy importante en las ciudades griegas. Los mejores músicos se enfrentan en certámenes musicales con calendarios precisos, algunos de los cuales, como el de Delfos, proporcionan éxito y fama a los ganadores. Los romanos intentan implantar este tipo de pruebas en la propia Romay el emperador Nerón, que es un apasionado de la cultura griega, participa en los grandes certámenes griegos como citarista, es decir, cantando y tocando la cítara. La representación de instrumentos musicales como emblema en las monedases otra muestra del vínculo de las ciudades con el arte de la música.
En el siglo V a. C., el teatro emerge en Atenas como arte total que combina drama, música y danza. El conocimiento de este repertorio literario y musical es uno de los fundamentos de la educación del ciudadano (paideia), que también tiene que se capaz de tocar la lira y cantar durante los banquetes, momentos importantes de la vida social en los que la música se combina con el vino y la poesía.





Ánfora ática de figuras negras: sátiro tocando la cítara. Arcilla. c. 500 a. C
  Hallada en Vulci (Etruria, Italia). París, Museo del Louvre


Dioniso y su cortejo musical son los protagonistas de esta copa. El dios aparece representado dentro del medallón con un barbitón de brazos muy curvos, y la cabeza inclinada hacia atrás, lo cual indica que está cantando. Los dos sátiros que le rodean, además de lucir sus tradicionales atributos (vid y piel de pantera), tocan los crótalos para acompañar una danza muy animada. En la parte exterior del vaso aparece de nuevo el dios rodeado de sátiros, que en esta ocasión tocan el barbitón y el aulós.

París,  Bibliothèque nationale de France.

Atribuida al Pintor de Brigos
Copa ática de figuras rojas: Dioniso, sátiros y ménades. Arcilla. c. 480 a. C.



Figurilla: Ménade con tympanon. Arcilla pintada. c. 330-200 a. C.
Realizada y hallada en Tanagra (Beocia, Grecia). París, Musée du Louvre





Atribuido al Grupo de Krokotos
Escifo ático de figurasnegras: Dioniso, sátiros y ménades. Arcilla.
c. 520-500 a. C. Hallado en Cámiros (isla de Rodas, Grecia)
París, Bibliothèque nationale de France



Dioniso y su cortejo, aleación de cobre. c.125-50 a. C.
Realizadas y halladas en el Bajo Egipto. París, Musée du Louvre



Sarcófago de las musas, mármol.

150-160 d. C. Hallado en la Vía Ostiense, Roma (Italia)
En este sarcófago, hallado a las puertas de Roma en una cámara sepulcral, se representa a las nueve musas. La lista de las musas con sus atributos canónicosse fue estableciendo progresivamente, hasta llegar a la aquí representada. 
Las que llevan un instrumento musical son Euterpe, con los brazos abiertos y su tibia, y Erato, de perfil y con su cítara. Esta temática era del agrado de los miembros de le élite para la decoración de sus tumbas. París, Musée du Louvre








Aplique: Gorgona (tema musical creado por Atenea para el aulós).
Bronce.
c. 550-500 a. C. Hallado en Tebas. París, Musée du Louvre



Figurilla: Pan con una syrinx. Aleación de cobre. c 450 a. C.
Realizada y hallada en la Arcadia (Grecia). París, Musée du Louvre



Dioses de la música y dioses músicos

En el conjunto de las culturas antiguas, los dioses mantienen una relación muy estrecha con la música. 
En Mesopotamia, el demiurgo sumerio Enri (o Ea en acadio) crea la figura del músico del rey y transmite a los hombres el arte del hechizo, de las invocaciones mágicas. En Egipto, varios dioses, entre ellos Amón, crean el mundo gracias a la palabra, y Hathor es venerada como diosa de la música, la danza y la alegría. Su imagen adorna el mando de los sistros, cuya función es entretener a la diosa y apaciguar su ira. En la mitología grecorromana, la invención de la música tiene algo de acto divino: Hermes fabrica la lira; Pan la syrinx (siringa), y Atenea, el aulós. Apolo recupera la lira de Hermes y Marsias el aulós que Atenea ha rechazado porque le afeaba el rostro. La derrota de Marsias al enfrentarse a Apolo en un concurso musical confirma la superioridad del instrumento de cuerda sobre el aulós y, metafóricamente, representa la victoria de la belleza sobre la brutalidad.




















Lecito con figuras rojas: reto musical entre Apolo y el sátiro Marsias.
Arcilla. 390-380 a. C. Tarento (Italia)
París, Musée du Louvre



Aplique: Gorgona (tema musical creado por Atenea para el aulós). Bronce.
c. 550-500 a. C. Tebas (Beocia, Grecia)
París, Musée du Louvre


Figurilla: Pan con una syrinx
c. 450 a. C. Arcadia (Grecia) 
París, Musée du Louvre









Mito sumerio de la creación de los hombres, entre ellos los músicos. Arcilla.
1800-1700 a. C. Mesopotamia (Irak)

Este mito sumerio cuenta la creación de la humanidad, cuya función es trabajar para los dioses. Después, y durante un banquete bien remojado, Ninmah crea otros personajes, a quienes Enki atribuye un destino. El segundo de la serie es el músico: "Ninmah creó con arcilla a un hombre ciego, no veía nada. Enli le asigno un destino. Le atribuyó el arte de la música y lo situó en un lugar de honor ante el rey, como gran músico".
París, Museo del Louvre










Altar: sacrificio a los dioses de las encrucijadas y al genio de Augusto.
Mármol. 2 d. C. Hallado en Roma
Roma, Centrale Montemartini


Copia de un pínax de Pitsa: escena de sacrificio (aulós y lira)
540-530 a. C. (copia de fines s. XIX).
Museo Arqueológico Nacional de Atenas







Par de címbalos inscritos (Kallistheneias). Aleación de cobre.
Siglos V-IV a.C. Metropolitan Museum of Art, NY.

Trompeta de oro. 2200-1700 a.C. Bactriana (Asia Central)
París, Musée du Louvre





Siringa o flauta de Pan. Periodo romano-bizantino, 30 a. C. -641 d. C.
Antinoópolis (Egipto). París, Museo del Louvre

Címbalos de bronce. Siglo I d. C. Hallados en Pompeya.
Nápoles, Museo Archeologico Nazionale di Napoli



Sonajero de bronce. 2700-2200 a.C. Anatolia (Turquía)
París, Museo del Louvre


Par de claquetas en forma de manos. Madera de olivo
Baja Ëpoca, 664-332 a. C. Egipto. Museo del Louvre, París


Lira, Imperio Nuevo, dinastia XVIII, reinado de Tutmosis III
1479-1425 a. C. Tebas oeste. París, Museo del Louvre.

Trompeta de pistones para el desfile de Aída de Verdi, 1880.
Adolphe Sax, Dinant (Bélgica), 1814-París (Francia), 1894
 




















Niké con salpinx




Apolo con cítara












Auloda con phorbeia







Exposición en La Caixa, Madrid, julio 2022.