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viernes, marzo 03, 2023

Poemas. Trabajos audiovisuales de alumnos de tercer curso de la ESO


Soneto XXIII de Garcilaso de la Vega








Trabajo realizado con música creada por el alumno.
 

Poema de Jacques Prévert, Déjeuner du matin.











Hope, poema de Emily Dickinson.



Y, como broche final, Monde maudit, un poema propio de un alumno, Jorge, quien nos cuenta: La música que suena de fondo durante la recitación del poema ha sido compuesta por mí explícita y únicamente para este trabajo, y está basada en el Vals en la menor, B. 150 de Frédéric Chopin.






martes, octubre 25, 2022

Coppélia, un ballet de Léo Delibes

(Antes de empezar: algún voluntario que quiera leer lo que sigue en voz alta, por favor...)

Aprovecharemos esta clase para tomar contacto con un género que se sirve no solo de la música sino también del baile, de la danza. Y no siempre se bailó de puntas: fue Marie Taglioni quien hizo más cómodo bailar así gracias a una modificación sustancial de las zapatillas de ballet. Hizo reforzar los laterales de las zapatillas y ponerles algodón en la punta (por cierto, verán que no se usa siempre esa técnica: solamente en ciertos tramos del ballet, o algunos personajes. Estén atentos a los pies del doctor Coppélius).

Marie Taglioni en 1850

Aunque el baile y la música nacieron con el hombre mismo, el ballet tomó forma en épocas de Luis XIV, El Rey Sol, en Francia, y consiste en representar mediante la danza -con música y sin palabras- una historia. Y con algo de mímica también.

Así, pues, muchas veces para entender la trama hay que conocerla previamente.

Por eso, vamos a ver primero la obra en versión de marionetas y con una narradora; luego ya veremos fragmentos de la misma pieza en representación teatral.

Don Léo Delibes se llamó el compositor que le puso en 1870 música a un cuento de E.T.A. Hoffmann, (se llamaba Ernst Theodore Amadeus Hoffmann). Napoleón III asistió al estreno en la Ópera de París.

Como curiosidad, pocos meses después de estrenada la obra se desató una guerra entre Francia y Prusia (la guerra franco-prusiana), que ganaría Prusia y que sería el puntapié inicial para el nacimiento de Alemania.
París fue sitiada por los prusianos y el teatro, cerrado. La bailarina que hacía el papel de Swanilda, de 16 años, quedó en la calle, debiendo mendigar para llevarse algo a la boca. Enfermó de viruela y murió el mismo día de su decimoséptimo cumpleaños. Triste. 

Veamos, pues, el cuento con muñequitos.

(Activen los subtítulos, por favor).




¿Han notado qué extraño es el nombre de la protagonista? Swanilda... Al parecer está relacionado con swan battle...

Y seguramente la idea de dar vida a un muñeco les suena. Sí, desde tiempos inmemoriales los hombres han tenido esa fantasía: el golem de Praga, Pinocchio, Frankenstein... ¿Se les ocurre algún otro?

Ahora veremos fragmentos del ballet tal como lo verían en el teatro.



En esta obra hay pequeñas melodías que identifican a los personajes: se llaman leitmotivs. Este recurso, muy utilizado por Wagner, es de enorme utilidad en los ballets. 
¿Eres capaz de recordar algún leitmotiv? Veamos... ¿Qué personajes representan estos pequeños motivos melódicos?



 




La traviata, repaso

Primero veremos los últimos minutos de la ópera que está descargada en el escritorio. 

Luego, en grupo, responderemos:

1. ¿Quién es el compositor de esta ópera? Nombra la otra ópera de la famosa trilogía que vimos el curso pasado en clase y que tenía la famosa aria La donna é mobile.

2. ¿Cómo se llama la novela en que está basado el argumento? ¿Quién es el autor?

3. ¿Qué característica de la camelia era adecuada para la enfermedad de Violetta? ¿Qué otro detalle de esta flor se menciona en la trama? ¿En qué ocasión?

4. ¿Qué significa interludio? Descríbelo desde el punto de vista musical. Divide la palabra en dos y comenta cada una de ellas. (Relaciona ludio con ludo, juego, play, obra, acto).

5. Describe cómo es musicalmente una obertura y di qué material temático (qué aria) se usa en la obertura de esta obra.

6. ¿En qué acto hay bailes y qué sentido argumental tienen?

7. ¿Qué significa analepsis y en qué pasaje la encontramos?

8. ¿Cómo se indica musicalmente el reconocimiento del fatal destino de Violetta?

9. ¿Qué registros vocales tienen los cantantes Plácido Domingo y Teresa Stratas? ¿Y el personaje de Giorgio Germont? 

10. ¿De qué región francesa era oriunda la familia Germont?

11. ¿En qué acto y en qué circunstancias hay un parlato? ¿Qué es más interesante musicalmente, un aria o un recitativo? ¿En cuál de ellos la acción se detiene y se describe el mundo interior?

12. Ordena los siguientes fragmentos en orden cronológico y señala en qué acto sucede cada uno.

fragmento 1:

    

                                                                                    fragmento 2:

                                      

                       
  fragmento 3:                                                                                                      


                                                                                                                fragmento 4:

                  fragmento 5:


                                                                   
                                          fragmento 6:  


                                                                                       
 
                                                                                             fragmento 7: 
                                                                            
                                                        


 
 fragmento 8: 
                  

 
                               

Ahora solo con audiciones. 
Ponlas según su orden de aparición correcto, y de cada una señala quién canta, en qué acto y el contenido aproximado del texto

Audición 1:


Audición 2:

 

Audición 3:

Audición 4:

 

viernes, septiembre 09, 2022

El arte, esa cosa inútil. (en construcción)

 ¿Para qué sirve el arte?, nos preguntamos.

Todo arte es un viaje al interior de uno mismo que, curiosamente, nos abre las puertas a los demás.

El arte rompe constantemente esa coraza que tiende a aislarnos. Cuando pensamos que algo solo nos sucede a nosotros, que solo nosotros sentimos así, que nadie puede entendernos, aparece una melodía, un cuadro o un poema, y nos lo explica.

Otro lo sintió ya, y otro lo expresó ya. Y nos lo describen sin tapujos y así nos sentimos acompañados y comprendidos.

El arte es mágico. El arte nos hace trascender, nos da forma. El arte nos lleva a lo más profundo y verdadero, a nuestra esencia, pero también abre nuestras miradas hacia fuera. Gracias al arte nos sentimos parte de un universo de sensaciones, de emociones, de intensidades. Nos sentimos parte de la humanidad. Y vemos al otro ya no como lo ajeno, como la alteridad (que esa es la palabra) sino como una extensión de nosotros mismos.

No valen lemas -recurso tan pueril-, no es entonces necesario pontificar sobre tener en cuenta a los demás. Las sentencias suelen quedar en eso: en lo superficial, en lo facilista y simplón, en lo banal. El arte, y solo el arte, es el medio idóneo para hacernos mejores, para abrirnos los ojos y el alma, para limpiar y reabrirnos los poros de la piel.

Hemos comenzado este curso reflexionando sobre qué es y para qué sirve el arte, y qué se necesita para que sea arte.

¿Técnica, quizá?

Hemos comenzado el curso como lo terminaremos: haciéndonos preguntas.

Y abordamos dos obritas: la primera, un cuadro de Lucien Freud. Es casi un bosquejo.

Lucien pinta con pinceladas gruesas y casi toscas el dulcísimo rostro de la muchacha, ese último retrato. Nos detuvimos en su expresión y creímos ver tristeza o cierta dulce melancolía. Pero sutil. Nada de lágrimas. La mirada está cargada de significado, de pensamientos. A veces, la sutileza dice más, es más efectiva. A veces, no se necesita un gran despliegue para ser elocuente.

Este cuadro está en el Thyssen. En Madrid... ¿no irás a verlo?

Luego reflexionamos acerca de cómo describiríamos las sensaciones de la pérdida. Notamos que nuestras palabras se quedaban cortas ante la inmensidad de matices que conforman nuestros pensamientos y nuestras emociones.

Pensamos también en las veces en que hemos compartido lo que sentíamos y en que la devolución distó de ser la esperada. Los adultos hemos recubierto nuestras pieles con armaduras. Mandamos imperativamente a ser felices, al reemplazo (¡como si eso fuera posible!), a la huida, a las respuestas vagas. Y dejamos a quien acude a nosotros más solo aún.

Y entonces leímos a Rosalía de Castro.

Rosalía nació en 1837 en Santiago de Compostela. Hay fotos de ella porque ya existía la fotografía. Rosalía es de la época de Isabel II.


Rosalía escribía en gallego, que era considerado un dialecto paleto, pueblerino. Pero era su lengua y la lengua en la que se sentía cómoda.

Rosalía no necesitaba un léxico refinado para describir los estados del alma. Nos describe el impacto de una pérdida y la permanencia -burlona y dolorosa- del ser amado.

Cando penso que te fuchesNegra sombra que me asombrasó pé dos meus cabezalesTornas facéndome mofaCando maxino que es idaNo mesmo sol te me amostrasI eres a estrela que brilaI eres o vento que zoaSi cantan, es ti que cantasSi choran, es ti que chorasI es o marmurio do ríoI es a noite i es a auroraEn todo estás e ti es todoPra min i en min mesma morasNin me dexarás nuncaSombra que sempre me asombras

Vas a permitirme una explicación algo grosera del texto : 

Cuando pienso que te has ido, te me apareces al pie de la cama, burlón. Me despierto pensando en ti y me parece sentir tu presencia, y verte. Cuando imagino que te has ido, el mismo sol hace que te recuerde, y te veo en la estrella que brilla, y te siento en la brisa. Si alguien está cantando, creo escuchar tu canto, y si alguien llora me parece escuchar tu llanto. Eres el murmullo del río y el viento que sopla: estás en todos lados y eres todas las cosas. Para mi, sigues vivo y sigues vivo en mí. Y no me dejarás nunca, sombra que siempre me asombras.


Mi querida María Camila cantando.

Vamos a tocar esta canción sobre este arreglo.


sábado, agosto 06, 2022

Peer Gynt, de Edvard Grieg y Henrik Ibsen

Vamos a incursionar algo más profundamente en una obra que siempre visita nuestras clases, pero de la que solemos escuchar solo algunos números: Peer Gynt, de Henrik Ibsen.
Ibsen es uno de los dramaturgos más señalados de Noruega, y vivió en el siglo XIX. 
La literatura nórdica (y su cine, quizá desde Dogma 95) suele ser impía, crítica, profunda, con tintes casi místicos y unos retratos de la realidad pasmosos. 
Peer Gynt tiene algo de esto también.

La historia de Ibsen, que musicalizará un coetáneo y paisano suyo, Edvard Grieg, duraba muchas horas y lo más probable es que alcanzara el éxito gracias a la pluma del músico. En principio la música acompañaba la obra teatral (lo que se llama música incidental) pero con el tiempo, como pasa muchas veces, se independizó.

Ahora, te cuento la historia.

Los tres primeros actos cuentan lo siguiente:
Peer es un veinteañero vago, algo borrachín, enamoradizo y con una mamá un tanto peculiar. 
Aase, la señora, se la pasa rezongando y echándole en cara su falta de colaboración y su frondosa fantasía.
Peer es un soñador, y en sus devaneos ve su futuro triunfante y poderoso, cuando su presente es mísero.
Peer asiste a la boda de Ingrid con Mats, y al llegar se encuentra con que Ingrid está enamorado de él y rechaza a Mats. El desesperado novio le pide a este bribón ayuda y el muy simpático (que, además, había dado buena cuenta de los vinos de la fiesta y estaba bastante achispado) se escapa con Ingrid.
En el interín ha conquistado el corazón de Solveig y a él le ha llamado la atención su candidez, pero eso no le impide seguir adelante con sus planes de seducción. 
Pasa la noche con Ingrid y luego por la mañana la desdeña, comparándola con Solveig.
Conocerá luego a la hija del rey de la montaña, y comenzará otro cortejo. 
Le entusiasma la idea de, finalmente, heredar un reino.
Pero toda la familia política que está a punto de adoptar es rarísima. Son troles (trolls), duendes, goblins... y están decididos a hacerlo uno de los suyos, despojarlo de su humanidad, aunque para eso se requiera quitarle los ojos o ponerle un rabo. Además se enteran de que la princesa trol tendrá un hijo suyo. Le dicen que su lema debe ser bástate a ti mismo. Peer decide que quiere ser él mismo por sobre todas las cosas y logra escapar del apuro. 
En su periplo da con una voz en la oscuridad que le hace preguntas crípticas y da respuestas del mismo sesgo, con lo cual la conversación es un tanto onírica, o etílica, o ambas cosas.
Luego dará con Helga, la hermana de Solveig, y le pide que le suplique que no se olvide de él.
El muchachito construye una cabaña en el bosque y, para su asombro y felicidad, aparece por esos lares Solveig. 
Peer está emocionado y absorto contemplando la belleza de la muchacha, que le profesa el más puro amor.
En esas están cuando aparece una mujer con un chiquito feo. Peer no la reconoce pero ella se identifica como la princesa trol y le dice que el nenito es su hijo, que debe ocuparse de alimentarlo, que vive al lado y que no lo dejará en paz.
Cuando la mujer se va, queda hundido en el más absoluto desánimo. Solveig lo reclama desde la casa y él se excusa diciendo que se va a buscar leña.
Peer va a casa de su mamá, a quien han embargado los muebles, y que está en cama. Se alegra mucho de volver a ver a su hijo, y recuerdan tiempos felices de la lejana infancia, y ella le confiesa su miedo ante la muerte inminente. Peer despliega su imaginación para alejar la gélida realidad, y con palabras la transporta a una fiesta en un corcel, una fiesta en que el portero es San Pedro, que le permite la entrada. 
Es una escena conmovedora, en que el muchacho brinda confort y cariño en los últimos momentos de vida a su madre con el único recurso que posee: contando historias y aferrándose a la balsámica fantasía.
Aase muere y Peer se va a Marruecos.
En el cuarto acto lo encontramos ya cincuentón y rico gracias a traficar con esclavos y comerciar con China, y tras haber visitado variados rincones del planeta. Sueña con ser emperador del mundo, pero durante su estancia en el desierto africano es tomado por un profeta. 
Siguiendo sus usos y costumbres, se encapricha con Anitra (una bailarina, ¿eh? No un pato, no). Una de las primeras cosas que ella hace es hacer que le obsequie una esmeralda. Luego se escapan y en medio del desierto ella logra que Peer le ceda todas sus piedras preciosas. Una vez despojado de sus riquezas, lo abandona.
Lejos de desesperarse por la situación, se alegra por la libertad que le concede el no poseer nada. Llega a Egipto, donde contemplará y escuchará, como Adriano, la estatua cantarina y luego la esfinge de Guiza. (Curiosamente habla de intentar localizar Troya, cosa que estaba a punto de suceder gracias a Schliemann).
Allí lo tomarán por emperador y lo llevarán a un manicomio de El Cairo, donde debe aconsejar a los sabios locos, y en el que se suceden escenas escabrosas.
El último acto encuentra a Peer regresando a Noruega.
El barco atraviesa aguas procelosas y uno de los pasajeros le propone que, en caso de que se ahogue, le ceda su cadáver para estudiarlo. El barco zozobra pero Peer logra llegar salvo a tierra.
En su pueblo se cuentan historias sobre Peer Gynt pero la gente no lo reconoce y lo dan por muerto, ahorcado en tierras extrañas.
En el bosque se topa con la casita en que Solveig aún lo espera y piensa que ese era su reino, que mientras recorría el mundo buscándolo, allí lo había tenido siempre.
Lo atormentan pensamientos de caminos no transitados, de elecciones mal hechas, de que pudo haberse equivocado. En eso pasa la muerte personificada como un fundidor, y lo emplaza para el día siguiente.
Una de esas prórrogas tan socorridas que ya encontramos en tantas obras, ¿verdad?
Se encuentra con el rey de las montañas (el viejo Dovre) a quien pide atestigüe ante el fundidor que se mantuvo fiel a su principio de ser él mismo, y el rey le hace ver que no ha sido así sino que ha seguido la doctrina de bastarse a sí mismo, de ser un egoísta. Que finalmente se había convertido en  duende a su pesar.
Se topará Peer con el diablo, flaco y con pezuñas en las patas, y le pedirá ciertas prebendas pero fracasa y el demonio lo destinará a las calderas por haber sido un tibio.
Como en el cuento de Cocteau, al enterarse de que el flaco está buscándolo a él, a Peer, intenta confundirlo para ganar algo de tiempo y postergar lo inevitable, y le dice que sabe que Peer Gynt está en el Cabo dispuesto a embarcarse.
(Lo de pedir más tiempo cuando la hora ha llegado es algo muy humano, que vimos ya en poemas -el Romance del enamorado y la muerte, y en películas El séptimo sello, de Ingmar Bergman-. Creo que es un llamado de atención, una invitación al carpe diem tan mentado y tan poco practicado, a tomar conciencia de nuestra finitud).
Finalmente Peer vuelve a casa de Solveig y muere en sus brazos cuando el fundidor -la muerte- aparece.




 





sábado, enero 29, 2022

Petrarca y la música (con trabajos de los alumnos)

 En esta entrada veremos al gran Francesco Petrarca, considerado uno de los más relevantes poetas del alto Renacimiento y creador del soneto.

Un soneto, como recordarás, es un poema con una estructura de 4, 4, 3 y 3 versos endecasílabos con rimas consonantes.

Vamos a escuchar sonetos de Petrarca musicalizados por sus contemporáneos. 
Varios de ellos eran flamencos o francoflamencos llegados al otro foco cultural importante renacentista: Italia.
Jacob Arcadelt estuvo en Firenze y Roma; Adrian Willaert llegaría incluso a fundar la Escuela veneciana.


XXXV

Solo et pensoso i più deserti campi
vo mesurando a passi tardi et lenti,
et gli occhi porto per fuggire intenti
ove vestigio human l’arena stampi

Altro schermo non trovo che mi scampi
dal manifesto accorger de le genti,
perché negli atti d’alegrezza spenti
di fuor si legge com’io dentro avampi:

sì ch’io mi credo omai che monti et piagge
et fiumi et selve sappian di che tempre
sia la mia vita, ch’è celata altrui.

Ma pur sì aspre vie né sì selvagge
cercar non so ch’Amor non venga sempre
ragionando con meco, et io co·llui.

Solo y pensativo, los más desiertos campos
voy midiendo con pasos tardos y lentos,
con los ojos atentos para huir
del rastro humano
marcado en la arena.
No encuentro otro medio que evite
que la gente perciba cuánto sufro,
porque aún en los momentos de tenue alegría 
se nota que ardo por dentro:

tanto que ya creo que montes y valles,
ríos y selvas, saben cómo es mi vida
aunque quiera esconderlo.

Pero aún no puedo encontrar un sitio lo suficientemente
árido o salvaje en el que Amor no venga siempre
a hablar conmigo, y yo le responda.





musicalizado por Luca Marenzio (1599)

Haremos un breve video sobre el madrigal con música de Luca Marenzio cuyo texto es el soneto XXXV de Francesco Petrarca.
Podemos reseñar que la estructura de un soneto es 4, 4, 3, 3 versos, y comentar qué describe Petrarca en este soneto.
Describiremos que Marenzio usa como recurso compositivo en la voz superior, en la primera sección, EL CROMATISMO, realizando una escala cromática con notas largas que simulan los pasos lentos del narrador. La escala cromática hará, desde la nota RE, 15 pasos ascendentes y luego de alcanzar el mi agudo, irá descendiendo también cromáticamente hasta el LA.
Esto es, subimos 15 sonidos desde el RE hasta el MI y bajamos hasta el LA.
Luego, siguiendo la partitura mientras suena en Youtube, con el piano online tocaremos la escala de la voz aguda del madrigal.
No debes repetir la nota 15 (el mi).

Para practicar modificando el tempo, puedes servirte de este arreglo.





Maravillosa exposición de una alumna de segundo curso sobre el soneto de Petrarca:


Y su trabajo, igualmente excelso, sobre el madrigal de Luca Marenzio:



Trabajo de un alumno sobre la melodía inicial del madrigal:



Trabajo de una alumna sobre el cromatismo inicial de esta obra de Marenzio:


Trabajo de otro alumno, algo resfriado pero con energía y determinación:


Trabajo de una otra alumna (si es que son impresionantes estos chicos)...



                                                ____________________





  • Vosotros que escucháis en dispersas rimas el sonido
    de aquellos suspiros con los que yo nutría mi corazón
    por mi primer error de juventud
    cuando era casi otro hombre distinto del que soy ahora,

    del variado estilo en que lloro y razono
    entre las vanas esperanzas y el vano dolor,
    en medio de aquellos que por experiencia conozcéis el amor,
    espero encontrar piedad, mas no perdón.

    Pero bien veo ahora cómo de todos
    fui largamente el hazmerreír, que frecuentemente
    de mí mismo me avergüenzo;

    y de mis desvaríos es el fruto,
    y el arrepentimiento, y el saber claramente
    que cuanto place al mundo es un sueño breve.
    Voi ch’ascoltate in rime sparse il suono
    di quei sospiri ond’io nudriva ’l core
    in sul mio primo giovenile errore
    quand’era in parte altr’uom da quel ch’i’ sono,
 
del vario stile in ch’io piango et ragiono
fra le vane speranze e ’l van dolore,
ove sia chi per prova intenda amore,
spero trovar pietà, nonché perdono.
 
Ma ben veggio or sì come al popol tutto
favola fui gran tempo, onde sovente
di me medesmo meco mi vergogno;
 
et del mio vaneggiar vergogna è ’l frutto,
e ’l pentersi, e ’l conoscer chiaramente
che quanto piace al mondo è breve sogno.



                                       


 ______________________________





Hor che 'l ciel e la terra e 'l vento tace
e le fere e gli augelli il sonno affrena,
notte il carro stellato in giro mena
e nel suo letto il mar senz' onda giace,

 
veglio, penso, ardo, piango; e chi mi sface
sempre m'è innanzi per mia dolce pena.
Guerra è'l mio stato, d'ira e di duol piena,
e sol di lei pensando ho qualche pace.

 
Così sol d'una chiara fonte viva
move 'l dolce e l'amaro ond'io mi pasco;
una man sola mi risana e punge.

 
E perché 'l mio martir non giunga a riva,12
mille volte al dì moro e mille nasco,
tanto da la salute mia son lunge.



.                            __________________________________________________________



-¿Qué haces, alma? ¿qué piensas? ¿tendremos alguna vez paz? ¿tendremos tregua o tendremos guerra eterna? 
-Qué será de nosotros, no lo sé; mas, por lo que puedo entender, a sus bellos ojos nuestro mal no les agrada.
 -¿De qué vale, si con esos ojos ella nos vuelve en verano de hielo, de fuego cuando es invierno?-No ella, sino aquel que los gobierna.-
-¿Qué nos importa esto, si ella lo nota y calla?- 
 -A veces calla la lengua y el corazón se queja en voz alta, y con aspecto risueño llora donde otros mirando no lo vean.-
-No obstante, la mente no se serena, interrumpiendo el dolor que en ella se recoge y estanca; qué hombre mísero no cree en una gran esperanza.-

Che fai, alma? Che pensi? Avrem mai pace?
Avrem mai tregua? Od avrem guerra eterna?-
-Che fia di noi, non so; ma, in quel ch'io scerna
a' suoi begli occhi il mal nostro non piace.


-Che pro, se con quelli occhi ella ne face
di state un ghiaccio, un foco quando iverna?-
-Ella non, ma colui che gli governa.-
-Questo ch'è a noi, s'ella sel vede, e tace?-

-Talor tace la lingua, e 'l cor si lagna
ad alta voce, e 'n vista asciutta e lieta
piange dove mirando altri no 'l vede.

-Per tutto ciò la mente non s'acqueta,
rompendo il duol che 'n lei s'accoglie e stagna;
ch'a gran speranza uom misero non crede.


                                                    ______________________________________________________________________________


CCLXV

Aspro core et selvaggio, et cruda voglia
in dolce, humile, angelica figura,
se l’impreso rigor gran tempo dura,
avran e i me poco nonorata spoglia;


ché, quando nasce et mor fior, herba, et foglia,
quando è ’l dì chiaro, et quando è notte oscura,
piango ad ogni or. Ben ò di mia ventura,
di Madonna, et d’Amore, onde mi doglia.

Vivo sol di speranza, rimembrando
che poco humor già per continua prova
consumar vidi marmi et pietre salde.

Non è si duro cor che, lagrimando,
pregando, amando, talor non si smova,
né sì freddo voler, che non si scalde.

Áspero corazón, salvaje, y cruel anhelo,
en dulce, humilde, angélica figura,
si el rigor emprendido tanto tiempo dura,
apenas hallarán de mí despojos;

Que cuando nace y muere la flor, la hierba y la hoja,
durante el día es claro y durante la noche oscura,
a toda hora lloro: bien puedo de mi desventura,
de mi señora y de Amor dolerme.

Vivo solo de esperanza, recordando
que vi una gota que cayendo incesante
desgastaba el mármol y la piedra.

No hay corazón tan duro que, llorando,
rogando, amando, alguna vez no se conmueva,
ni un querer tan frío, que no se abrase.






                                        _____________________________________________________



Datemi pace, o duri miei pensieri:
non basta ben ch'Amor, Fortuna et Morte
mi fanno guerra intorno e 'n su le porte,
senza trovarmi dentro altri guerreri?

Et tu, mio cor, anchor se' pur qual eri,
disleal a me sol, che fere scorte
vai ricettando, et se' fatto consorte
de' miei nemici sí pronti et leggieri?

In te i secreti suoi messaggi Amore,
in te spiega Fortuna ogni sua pompa,
et Morte la memoria di quel colpo

che l'avanzo di me conven che rompa;
in te i vaghi pensier' s'arman d'errore:
perché d'ogni mio mal te solo incolpo.


Dadme paz, oh, duros pensamientos:
¿No basta que Amor, Fortuna y Muerte
me combatan entorno y en las puertas,
sin haber dentro otros guerreros?


Y tú, corazón mío, ¿eres ahora cual eras,
sólo a mí desleal, que espías crueles
vas agrupando, y cómplice te has vuelto
de mis enemigos más raudos y ligeros?


En ti los secretos son mensajes de Amor,
en ti despliega Fortuna toda su pompa,
y la Muerte la memoria de aquel golpe,

que mis restos conviene que rompa;
en ti las ideas vagas se arman de error:
porque de cada uno de mis males sólo a ti te culpo.

_________________________________________




Chiare, fresche e dolci acque,
ove le belle membra
pose colei che sola a me par donna;
gentil ramo ove piacque
(con sospir' mi rimembra)
a lei di fare al bel fianco colonna;
erba e fior' che la gonna
leggiadra ricoverse
co l'angelico seno;
aere sacro, sereno,
ove Amor co' begli occhi il cor m'aperse:
date udïenza insieme
a le dolenti mie parole estreme.
 
S'egli è pur mio destino
e 'l cielo in ciò s'adopra,
ch'Amor quest'occhi lagrimando chiuda,
qualche gratia il meschino
corpo fra voi ricopra,
e torni l'alma al proprio albergo ignuda.
La morte fia men cruda
se questa spene porto
a quel dubbioso passo:
ché lo spirito lasso
non poria mai in piú riposato porto
né in piú tranquilla fossa
fuggir la carne travagliata e l'ossa.
 
Tempo verrà ancor forse
ch'a l'usato soggiorno
torni la fera bella e mansüeta,
e là 'v'ella mi scorse
nel benedetto giorno,
volga la vista disïosa e lieta,
cercandomi; e, o pietà!,
già terra in fra le pietre
vedendo, Amor l'inspiri
in guisa che sospiri
sí dolcemente che mercé m'impetre,
e faccia forza al cielo,
asciugandosi gli occhi col bel velo.
 
Da' be' rami scendea
(dolce ne la memoria)
una pioggia di fior' sovra 'l suo grembo;
ed ella si sedea
umile in tanta gloria,
coverta già de l'amoroso nembo.
Qual fior cadea sul lembo,
qual su le treccie bionde,
ch'oro forbito e perle
eran quel dí a vederle;
qual si posava in terra, e qual su l'onde;
qual con un vago errore
girando parea dir:
- Qui regna Amore. -
 
Quante volte diss'io
allor pien di spavento:
Costei per fermo nacque in paradiso.
Cosí carco d'oblio
il divin portamento
e 'l volto e le parole e 'l dolce riso
m'aveano, e sí diviso
da l'imagine vera,
ch'i' dicea sospirando:
Qui come venn'io, o quando?;
credendo d'esser in ciel, non là dov'era.
Da indi in qua mi piace65
quest'erba sí, ch'altrove non ò pace.
 
Se tu avessi ornamenti quant'ài voglia,
poresti arditamente
uscir del bosco, et gir in fra la gente.